"Escuchemos a nuestros corazones, confiemos en nuestros instintos, y neguémonos a participar en nada que nos aburra o nos indigne. Necesitamos cuidar de nuestro idealismo, y aceptar nuestra voluntad para arriesgarnos, no buscarnos nuevas maneras de integrar nuestra desesperación y nuestra frustración en la sociedad misma que la engendró."